Educacion

 
“La constitución de Virginia dice que todos los estudiantes deben recibir una educación de calidad. No solo los que se comporten mejor, no solo los más blancos, no solo los más dotados. Todos los estudiantes”. Delegado Dickie Bell, R-Staunton

“La constitución de Virginia dice que todos los estudiantes deben recibir una educación de calidad. No solo los que se comporten mejor, no solo los más blancos, no solo los más dotados. Todos los estudiantes”. Delegado Dickie Bell, R-Staunton

Estoy orgulloso de enviar a mis hijos a escuelas públicas, justo aquí en nuestra comunidad, tanto ahora como en el futuro. He trabajado en algunas de esas escuelas yo mismo, como un enfermero escolar, y yo de primera mano he visto la dedicación, el duro trabajo y el compromiso de nuestros talentosos profesores y personal de trabajo. Ellos hacen todo lo que pueden para asegurarse de que todos los niños tengan la oportunidad de tener éxito. Y ellos lo hacen sin comprometer la capacidad de ningún estudiante de aspirar a la excelencia.

Hay una cita (posiblemente apócrifa) atribuida a Thomas Jefferson: “Una ciudadanía educada es un requisito vital para nuestra supervivencia como personas libres.” Así sea que él haya dicho esas palabras o no, expresan un principio indiscutible: La democracia depende del acceso al conocimiento para todas las personas. Una educación de primera clase es clave para que toda Virginia tenga oportunidades iguales de triunfar. Pero en Richmond, demasiados políticos ven la educación como un juego de números donde las calificaciones de la prueba son todo lo que importa.

En cambio, nosotros necesitamos empoderar a los educadores para enseñarles a los estudiantes, mantener la excelencia en nuestras escuelas públicas y preparar a todos nuestros hijos e hijas para salir hacia el mundo y triunfar. Nosotros podemos hacer eso apoyando a los profesores y al personal que ya hace un muy buen trabajo. En vez de abrumarlos con incontables evaluaciones y requerimientos arbitrarios, nosotros necesitamos ayudarlos a proveer una educación verdaderamente integral. Eso significa humanidades, ciencias sociales y también los programas CTIM. También significa educación física, arte, música e idiomas extranjeros. Tomar atajos y enseñar para pasar pruebas no es forma de preparar a nuestros hijos para los desafíos de una democracia compleja o una economía altamente tecnológica.

Virginia también está bendecida con unas de las mejores universidades públicas en el país. Estas instituciones crean empleos y otras oportunidades para muchos ciudadanos de Virginia. Nosotros necesitamos proteger ese orgulloso legado. Pero nosotros también necesitamos hacer un mejor trabajo manteniendo bajo control los costos de la matrícula escolar. Justo ahora, asistir a muchas universidades públicas en la Mancomunidad, incluyendo mí alma mater, está financieramente fuera del alcance de las familias de clase media, aunque estoy orgulloso de ver que finalmente estamos tomando los primeros pasos para solucionar eso. Pero nadie debería vivir una vida llena de deudas para obtener un título universitario, ¡y no todos necesitan el mismo título! Nosotros debemos asegurarnos que opciones de universidad comunitaria, formación y comercio estén disponibles para todas las personas que lo requieran.

 

Aprueben inmediatamente la ley de modernización de la Goldman-Stanley!

Cuando el gobernador Bob McDonnell ordenó un inventario de los centros educativos del estado en 2013, nos dijeron que modernizar solo los que tengan más de 30 años desde su creación costaría 18 millardos de dólares. El condado de Halifax tiene por delante un proyecto de ley de cien millones de dólares para la reparación y/o reemplazo de su antigua escuela; el condado Lee tiene escuelas donde los techos están goteando; las paredes se han separado de los cimientos, y las ventanas rotas son pegadas con cinta adhesiva. Richmond tiene uno de los centros educativos más antiguos del estado, con siete que datan de antes de la participación de los Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial.

Mientras tanto, el condado de Loudoun ofrece instrucción en informática para kindergártenes, y las escuelas del condado de Arlington no solo no tienen piscinas, tienen “centros acuáticos” con múltiples piscinas. Muchos estudiantes al norte de Virginia van a la escuela en palacios altamente tecnológicos mientras que los estudiantes de Richmond están esquivando pedazos de techo en su camino a clase, y los estudiantes del condado de Lee están buscando cubetas para atrapar las gotas de lluvia que caen del techo en vez de estar aprendiendo álgebra.

El senador estatal Bill Stanley (R-Franklin) y el estratega democrático Paul Goldman han formulado una idea para ayudar a resolver este problema de financiación, teniendo en cuenta que un fallo de la Suprema Corte ha despejado el camino para que Virginia recolecte impuesto sobre la renta adicional de minoristas en línea. Una porción de ese beneficio imprevisto podría financiar una emisión de bono y podría generar más de 2 millardos de dólares para la construcción de escuelas, sin la necesidad de subir los impuestos para lograrlo.

Solo tengo una pregunta, ¿qué estamos esperando?

Abolir los estándares del aprendizaje

En serio, todos los detestan. Todos. Nosotros tenemos que ser capaces de idear una mejor forma para permitir que los profesores les enseñen a sus estudiantes, en vez de realizar una prueba, y medir simultáneamente el éxito del estudiante mientras se hace que las escuelas y los distritos rindan cuentas ante los parámetros del aprendizaje.

Invertir en la infraestructura requerida para permitir que el aprendizaje remoto sea un éxito

Muchos políticos han señalado el aprendizaje remoto, usando Skype u otro servicio de videollamada por Internet, como un remedio universal para casi cualquier problema que uno puede mencionar cuando se hablan de las escuelas. Así como nada vence a un proveedor médico viendo a un paciente en persona, nada nunca reemplazará a un profesor dando clase en persona.

Pero si nosotros hablamos en serio sobre eso, debemos hacerlo funcionar. Así que necesitamos invertir en las conexiones de “última milla” para asegurarnos de que la banda ancha esté disponible en todos los rincones, en todos los códigos postales, en la Mancomunidad de Virginia, empoderando a las localidades y pequeñas empresas para llenar las brechas que no llena la Mancomunidad.

Hacer del desarrollo infantil temprano la base de la educación de Virginia

La educación sigue siendo el camino más claro para la oportunidad y la dignidad. Es por eso que debemos luchar para financiar completamente el pre-K universal, para que así ningún estudiante de Virginia sea dejado atrás antes de que entre al salón de clases. El pre-kínder universal también es uno de los mejores pasos que podemos tomar para aumentar la participación de la fuerza laboral: permite que los padres vuelvan al trabajo con la confianza de que sus hijos están en el camino de desarrollo correcto.

Igual de importante, el pre-kínder universal será un enorme paso hacia adelante para reducir la desigualdad en las escuelas de Virginia. Estudios han demostrado que la falta de acceso a la educación infantil temprana afecta desproporcionalmente a las comunidades de color y que los estudiantes que comienzan la escuela después de sus compañeros de clase es probable que se retrasen más sobre el curso de su educación. Lo cual significa que estamos gastando toneladas de dinero para ayudar a los niños y niñas a ponerse al corriente, en vez de gastarlo para asegurarnos de que ninguno se quede atrás en primer lugar.

Simplemente implementando pre-kínder de alta calidad, nosotros podemos eliminar hasta el 20 por ciento de la brecha de logros, y podemos ahorrarnos dinero a largo plazo. Además, si nosotros les damos a nuestros estudiantes ese impulso temprano en sus vidas, los impulsará por el resto de sus vidas; ellos serán mejores en la escuela, harán más dinero en su carrera profesional y tendrán mejores resultados en su salud.

Un enfermera escolar en cada escuela

Como un antiguo enfermero escolar en escuelas primarias y secundarias rurales y suburbanas, yo sé de primera mano lo que hacen los enfermeros escolares para mantener a los niños felices, saludables y en la escuela. Los problemas de la salud no discriminan por demografías, y la constitución de Virginia garantiza que todos los niños en la Mancomunidad reciban educación de calidad. Pedirle a profesores, personal de oficina y administradores que añadan otras tareas a sus tan ocupados días solo les hace mal a ellos, a los padres, a los estudiantes y a nuestras obligaciones tal como están definidas por la constitución de Virginia.

Además de proveer una red de seguridad inmediata para la salud de los estudiantes crónicamente enfermos, los enfermeros escolares promueven un ambiente escolar saludable. Ellos proveen exámenes de la salud y de la visión regularmente, y son un recurso para tener estudiantes generalmente saludables. Ellos se aseguran de que los niños no vayan a casa con hambre. Ellos defienden la seguridad de la escuela y lideran programas para la reducción de la violencia y el acoso escolar. Y ellos tienen un papel enorme como guías/asesores/terapeutas/impulsores de confianza no oficiales para todos los niños que entran por las puertas de la escuela.

Todos los estudiantes en la Mancomunidad de Virginia merecen tener un enfermero escolar a tiempo completo que los cuide.

Reducir la carga de la deuda estudiantil

El estudiante promedio con una carrera de cuatro años en Virginia sale de la escuela debiendo casi $30.000. Esta deuda los aparta de comprar sus primeros hogares, de comenzar sus propias familias y de crear sus propias empresas. Significa que las personas de 40 años siguen teniendo que pagar sus préstamos estudiantiles por el título que les permitió conseguir su primer empleo… ¿Y qué probabilidades hay de que ellos vuelvan para un postgrado o maestría durante una de las etapas más intensas de sus vidas? La deuda estudiantil los aparta del crecimiento económico inclusivo, punto.

Nosotros debemos luchar para volver a establecer a la Autoridad de Préstamos Estudiantiles de Virginia, la cual les dará a los estudiantes la opción de recibir préstamos garantizados e inyectar a la competencia con prestamistas privados de alto interés. Esta autoridad de supervisión de préstamos también es capaz de refinanciar préstamos estudiantiles existentes, para que así, como ocurre con la refinanciación de un hogar, los estudiantes puedan reducir sus pagos de deuda mensuales.

Finalmente, nosotros deberíamos trabajar para promover y expandir programas que alienten a los ciudadanos de Virginia que nunca completaron su educación a que inviertan de nuevo en su capital humano. Nosotros podríamos expandir el Virginia Transfer Grant, el cual provee asistencia financiera a antiguos estudiantes de la universidad comunitaria para que vuelvan a la escuela y completen una carrera de cuatro años, para ciudadanos de Virginia que nunca completaron su carrera pero quieren reinscribirse en la universidad o en un programa de entrenamiento.

Nosotros también necesitamos buscar formas para reducir la carga de la deuda estudiantil para los ciudadanos de Virginia que esperan poner sus habilidades en práctica en las comunidades marginadas. Para motivar a una nueva generación de trabajadores de la salud mental, consejeros de abuso de sustancias, veteranos y otros a vivir y trabajar en las comunidades que más los necesitan, nosotros debemos luchar para que Virginia ofrezca condonación parcial de préstamos por un compromiso laboral de dos años y convertir estas comunidades en mejores lugares. Yo también lucharé para una reducción del impuesto sobre la renta para cualquiera trabajando en estos campos esenciales: médicos generalistas, enfermeros, dentistas, profesionales del cuidado mental, consejeros, profesores, etc., en las áreas marginadas de Virginia.